—No quiero hablar de eso.
Zoe lo dijo con sequedad, dejando caer su mochila junto a la puerta sin nada de su energía habitual, desapareciendo hacia su cuarto antes de que Bianca pudiera preguntar algo más.
Bianca cruzó una mirada preocupada con Ethan, que acababa de llegar a casa de una llamada de la coalición. —Eso es nuevo.
—Dale unos minutos —dijo Ethan con delicadeza—. A veces la gente necesita espacio antes de necesitar conversación.
Bianca esperó casi una hora antes de tocar suavemente