Capitulo 58: Una concubina hábil.
••••••••••
Esa tarde en la oficina del Rey Maitano:
—¡DEBISTE HABERME DICHO! —alzó la voz Landel furioso, al Conde Heliar.
—¡Lo sé!, sé que actúe impulsivo, pero todo fue pensando en el bienestar de Maita y-
—¡Soy el Rey, m*ldita sea!, ¡¿crees que soy una decoración?!, ¡es mi trabajo velar por toda Maita!
—Landel, sé que estuve mal pero-
—¡¿Qué me importa ahora tu arrepentimiento?!, se te aplicarán las sanciones por ley correspondientes.
—¿Qué?, ¿me vas a suspender de mi puesto militar?, ¡n