Capitulo 37: La dulzura de tu disculpa.
CLAC~
Una vez Landel cerró la puerta. Él me quedó viendo fijamente... Esa mirada dorada que siento que me escudriña me pone nerviosa siempre.
—¿Qué hablabas con el Conde? —preguntó él de inmediato.
—¿Ah? —hice una expresión de confusión... Yo no entendí el por qué de su pregunta.
—¡Contesta, Yurina!
—Nada... Yo, ¿saludar?, no lo conocía, no tenía idea que era el Conde Heliar hasta que él-
—No quiero que vuelvas a hablar con él, ¿lo has entendido?
Landel me veía imponente y yo... ¡me moles