Capitulo 29: Quiero ayudar al Rey.
—¡Su majestad, soy tu médico! — se exaltó Yurina preocupada— Si digo que no estás bien, entonces venga conmigo y-
El joven Rey Maitano en ese momento jaló del brazo a Yurina acercándola a si mismo.
—No grites eso, podrían escucharte —la regañó él.
Yurina reaccionó, dándose cuenta que su esposo tenía razón y suspiró intentando calmarse a si misma.
—Esta bien, pero ven conmigo por favor… —se le quedó viendo ella con preocupación.
Él cepilló su cabellera con su mano enguantada viendo hacia los