CAPÍTULO 62: ESTOY EN LAS NUBES
Las sensaciones de sus caricias se mantienen en mi piel como si pequeñas plumas me acariciaran. No quiero abrir los ojos porque no deseo que esto se acabe. Tengo miedo de que cuando lo haga él no esté a mi lado como antes.
Sin embargo, lo hago. Las cortinas impiden el paso de la luz, pero es evidente que ya ha amanecido. Si me doy la vuelta, ¿estará la cama vacía? Tomo una gran bocanada de aire y me giro… no está.
Enseguida me siento sobre la cama cubriendo mi cu