Al escuchar los gritos de Jane, su padre no sintió culpa, sino que se enfureció aún más.
"¡Tú... tú, maldita hija! ¡En lugar de pedir disculpas, te pones aún peor! ¡No eres mi hija... vete! ¡No vuelvas a mi casa!" gritó el padre de Jane con fuerza.
¡SPLASH!
Lanzó un objeto hacia Jane, casi la golpea, pero no contento con eso, en medio de la emoción, golpeó a Jane hasta que cayó al suelo.
"¿Olvidaste que ya no soy tu hija? ¡No me has sacado de tu registro familiar?!" respondió Jane, recordándole