71. Bienvenidos al mundo
Como si se hubiera preparado para ese momento toda su vida, Annabeth trajo al mundo a sus hijos rodeada del amor de su vida y del que única vez creyó que lo era.
Jamás creyó experimentar tal dolor ni tanta emoción. Era dulce y agridulce en partes iguales. Pensó que no era capaz de hacerlo, que su cuerpo no lo podría lograr... Pero se equivocó: era mucho más fuerte de lo que hubiera imaginado.
Dos horas después de los dolores, la doctora Regyna la felicitó diciéndole que fue el parto más rápido q