38. Estoy embarazada
El pecho se le hincho de amor. Sadie siempre se preocupaba de verla más delgada, de si estaba enferma. Le dió una sonrisa tranquilizadora.
—Estoy bien, abuela. Solamente es una infección estomacal. Hoy iré al médico, no tienes porque preocuparte —explicó. Luego tomo las bolsas de sus manos, y las llevo a la cocina—. Gracias por la comida, tenía muchísima hambre.
Comieron mientras charlaban de temas vagos, como de su trabajo, de sus amigas Lisa y Melina, quiénes la visitaban seguido ahora que ya