22. Tendrás tu premio
Esmeralda recorrió la enorme habitación del barco sin saber exactamente qué podría hacer. Su plan era marcarle a Narin, y que la tenía agendada y averigüar algunas cosas si era posible.
Estaba confundida, asustada y frustrada. Le molestaba haber estado bien un segundo con Alistaír y al siguiente ya estaba yéndose de su lado. Se paró de golpe, dejando se dar vueltas sin sentido y se decidió a llamar a Narin.
Buscó su número en el celular, mordió sus labios indecisa… y antes de poder arrepentirse