20. Instintos primitivos
Alistaír bebió un trago de whisky, y se apretó las sienes. Estaba cansado de que su familia se sintiera con el derecho de dictaminar qué es lo que él debería de hacer; sus amistades, su modo de vida, sus relaciones sentimentales…
Había soportado veintinueve años por aprecio a ellos, pero se estaba empezando a dar cuenta de lo estúpido que era aquello, que era su vida la que estaba en juego y que no por todo lo que habían hecho por él debía permitir que dictaran su vida. ¡La mujer con la que se