14. La novia del príncipe
No podía encontrar las palabras para explicarle. Aún era un secreto lo que estaba haciendo desde las sombras.
Tragó saliva y lo miró a los ojos, quería que confiara en ella.
—¿Lo viste de cerca? Deberías haberlo reconocido —preguntó Beth.
Pero él negó con la cabeza.
—No, la verdad no los ví desde cerca. Pasaba con mi camioneta por el parque, el que está cerca de mi trabajo, cuando ví este cabello a lo lejos —tomó entre sus dedos un rizo de su cabello cobrizo—, supe que eras tú. Ya sabes que tien