—¿Puedo… salir?
Estar allí encerrada, no solo la mantuvo desesperada porque no sabía nada de Dante. También por recuerdos tristes de su pasado, castigos no merecidos y llantos que no eran escuchados.
Había llorado de manera silenciosa, para no molestar a nadie, había estado asustada, con miles de preguntas, tan llena de miedos, que logró sentirse pequeña, indefensa, tan sola.
Cuando aquel hombre entró, Chiara lo miró con cautela, sin poder creer las palabras que él acababa de decir. Apoyó sus m