—¡Te odio! —Raymond se quedó sentado en su lugar mientras las palabras resonaban una y otra vez en su cabeza. Le sorprendió lo mucho que le habían afectado.
—¿Por qué carajos me siento culpable? —murmuró para sí mismo.
—¿Qué dijiste, Ray? —le preguntó Jake, molesto por cómo había avergonzado a la chica.
Raymond solo lo miró de reojo.
—¿De verdad tenías que hacer eso? Además, ¿por qué te altera tanto verla con el profesor? Pensé que dijiste que odiabas estar cerca de ella —dijo Jake.
—¿Puedes pa