Sophia se esconde tras la pared mientras se queda atónita mirando a Gerónimo, durante los tres años que había estado casado con él, nunca lo había visto tocando el piano, de hecho, nisiquiera sabía que le gustaba la música.
Gerónimo seguia tocando, concentrado, sin darse cuenta que Sophia lo observaba.
La melodía que tocaba era tan diferente a él, era dulce y tranquila, como un canto celestial.
Sophia no podía creer lo que estaba viendo y escuchando, de repente, la presencia de Fabricio la sorp