Santiago se había ido con el corazón roto, pero Sophia sentía que se había quitado un peso de encima, por lo menos ahora él podía seguir su camino, y un día no muy lejano, encontrar su felicidad.
Al día siguiente, Después de desayunar juntos, Gerónimo se despide de Sophia y se va a la oficina.
Al llegar, él baja del auto y mientras acomoda su saco, ve nuevamente a la mujer mírarlo a lo lejos, él no soportando más la curiosidad, se acerca rápidamente a ella.
Pero la mujer al ver qué Gerónimo se