Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche aún no terminaba y Rodrigo, solo esperaba una respuesta por parte de su esposa, sin embargo, ella no se sentía digna de él, haciendo acopio de la poca fuerza de voluntad que le quedaba, se bajó del escritorio, separándose de él.
—No puedo...—Se mordió los labios, con la respiración agitada prosiguió—. Yo no soy di







