El mensaje que salió en su pantalla de inicio paralizó el corazón de Isla. Lo único que podía pensar ella era a su marido en brazos de Gisel, lo único que se le pasaba por la cabeza era que esa mujer deseaba que se diera cuenta de lo que estaba pasando.
―¿Estás bien? ―Faitth se preocupó. ―Isla, ¿Qué pasa? ―La zarandeó un poco para que reaccionara.
―Debo irme. ―Isla tomó su bolso.
―Espera. ―Faitth la detuvo. ―No te voy a dejar ir a ningún lado de esa manera, ¿Qué está pasando? Háblame, por favor