—Gracias por recibirme. —Isla tomó asiento. —Mi vida está siendo un desastre en este punto. —Ella estrujó sus manos, señal de su ansiedad.
—Cuentame, ¿Que pasa? —Estrella cruzó las piernas.
—Siento como que estoy haciendo las cosas mal. —Isla estaba al borde de las lágrimas. —Accedí que Elkin pusiera una denuncia y ahora el padre de mis hijos está en una cárcel y mis bebés están muy enojados. —Sollozó. —Creo que no debí permitir aquello.
—¿Por qué te sientes tan mal? —Quiso saber la mujer. —El