Henry se deleitó con su hermosa pelicastaña, impetuosa, segura y sexy.
Dicen que las joyas le dan una capa de armadura a las mujeres y si era por eso, Eva parecía ir a la guerra con la combinación de diamantes, perlas y zafiros con que completaba su conjunto.
— Amor, ya todo está listo, ven, te ayudo con la corbata – Eva se detuvo delante de Henry y le anudó con esmero la corbata de seda Hermès, que hacía juego con el plateado de sus zapatos.
Henry solo miraba embobado el delicado rostro maquil