La cabeza baja porque no se atrevía a mirar a su hermana mayor a los ojos.
Tenía tantos cargos de conciencia.
No era su culpa haberla olvidado, sin embargo, mientras ella vivía entre lujos y ropas finas, recibiendo la mejor educación, su hermana era humillada, golpeada hasta la invalidez, comía desperdicios y pan viejo, dormía con los cerdos.
Se casó con un hombre que no quería e incluso casi iban a violarla.
Eso era lo que sabía y lo que se imaginaba, que además, se quedaba incluso corto con l