TYLER
Lo único que nunca me decepcionó fue el trabajo.
Era jodidamente bueno en lo que hacía: no solo mi padre me enseñó bien, sino que estudié estas cosas y tenía un talento natural para los negocios. Además, ganar dinero era claro y sencillo. Sabía lo que necesitaba hacer, y avanzar paso a paso ofrecía resultados. No había más que eso.
Cuando me concentraba y trabajaba en un problema de negocios, tenía éxito.
A diferencia de una relación, que era tan jodidamente difícil que era imposible de e