El bebé grande pide volver a casa
Pasada la medianoche, Axton caminó con paso firme por el pasillo del hospital. El sonido de sus zapatos Oxford resonaba, llenando el silencio que había.
Hasta que llegó a la UCI, donde había dos guardaespaldas custodiando la puerta.
"¡Señor!" Los dos guardaespaldas se inclinaron en señal de respeto.
"¿Quién está dentro?" preguntó Axton.
"Solo la señorita Kalila, señor". La respuesta de sus hombres hizo que Axton se sintiera aliviado.
Había pensado que Sagara se