—Era Kat marchaba por detrás de Brad que la guiaba tomada de la mano con una mujer mayor, y admiraban la vegetación.
Steff sólo pudo mirarlo. Mientras la había tenido total e inconscientemente inmersa en un beso aniquilador, él había mantenido la suficiente compostura como para, al mismo tiempo, realizar una inspección que habría enorgullecido al mismisimo agente 007, James Bond. La indiferencia de Jye resultaba mutiladora, pero el orgullo requería que lo dejara pasar. Su orgullo tenía mucho de