—Espérame, ya casi llego.
No dijo muchas palabras, solo unas cuantas, pero hicieron que Elena se emocionara.
—Te espero.
Dijo que llegaría pronto, ¿ya estaba de camino a Pueblo del Arroyo?
¿Sabía que ella no estaba en casa y por lo tanto vino a buscarla?
Silvio dijo que llegaría pronto, y de verdad fue así. En menos de cinco minutos, escuchó que tocaban con prisa la puerta.
—¿Elena, estás adentro?
La voz era muy apresurada y llena de gran preocupación.
En ese momento, a Elena no le importaba nad