Elena se despertaba con gran facilidad debido al entorno que la rodeaba. Cuando Silvio entró en la habitación, ella no escuchó el ruido, pero sintió como si una sombra oscura se acercara y alguien la estuviera detenidamente observando.
Abrió los ojos de golpe y vio su mano extendiéndose directo hacia ella.
—¡¿Qué quieres hacer?!
Se sentó de repente, su actitud defensiva hizo que él se sintiera un poco desanimado.
En ese momento, su mano aún estaba en el aire, y solo pudo retirarla con gran vergü