ROMAN
No se tratan de drogas, jamás le haría algo como eso a Melody, ella solo se encuentra un poco más relajada, se remueve inquieta entre mis brazos hasta que me tomo el tiempo por disfrutar de nuevo de la calidez que me brinda su cuerpo.
—Roman —sostiene mi nombre en la punta de la lengua—. Suéltame.
Mis labios se aprietan más sobre los suyos, mordisqueo su labio inferior poco a poco hasta que abre la boca en medio de un gemido placentero, y aprovecho para meterle la lengua. Probarla me re