EMMA
El alma se me viene a los pies, no puedo creer que la vida me trate tan mal después de lo ocurrido con Nayel y Duncan, Dante solo fue un efecto colateral, un reflejo, pero esto, sí que es mala suerte, no me apetece hablar mucho con nadie, mucho menos ahora que Eros camina hacia mí con la intención de saludarme. Tengo sobre mí cinco pares de ojos, y ninguno se compara con los de Duncan, no hace falta que le mire cuando sé que me está asesinando con la mirada, joder.
—Emma —Eros me toma de