EMMA
El día no podría mejorar aunque quisiera, el hecho de que Eros esté delante de mí, con la mirada fija tratando de hacer que acepte su invitación, hace que me ponga nerviosa, tal vez mentí un poco, argumentando que nunca tuve una especie de relación, la tuve, y él es la prueba viviente de que es cierto, el asunto es que también es la prueba de que no todo lo que brilla es oro, y él y yo acabamos mal.
Eros rodea con más fuerza mi brazo, a tal punto que la fuerza que ejerce en él, me hiere.