Olivia
Entrecerró los ojos. —¿Crees que me conoces por qué? ¿Por un rescate y una cena?
—Sé que alguien que de verdad cree que el amor no vale nada no se esfuerza tanto en protegerse de él.
La mandíbula de Alexander se tensó y por un momento, creí que había ido demasiado lejos.
—Eres una mujer interesante, Olivia Morgan —dijo al fin.
—¿Eso es un cumplido?
—Una observación —sus labios se curvaron en su media sonrisa exasperante.
Apreté más la barandilla, anclándome con el frío del metal. Las luce