Alexander.
El auto está en completo silencio mientras conduzco de regreso a la casa. Sé que los guardias nos siguen de cerca y puedo escuchar por el auricular toda la discusión que tienen mientras me dan indicaciones de a dónde ir y por donde no pasar para maximizar nuestra seguridad mientras llegamos al perímetro asegurado de la casa.
Me siento mal con Alyssa porque seguramente fui algo brusco con ella y no ha dicho ni una palabra desde que encendí el auto, pero tampoco sé cómo disculparme sin