Mundo ficciónIniciar sesiónEs una propuesta muy, pero muy apresurada, pero mi corazón no lo piensa ni dos veces porque no tengo la intención de decirle que no. Lo que tengo que hacer es darle una oportunidad a él y al amor.
—Sí, acepto —grito de alegría—, aunque jamás me imaginé que me pedirías matrimonio en la ducha y luego de hacer el sabroso.