POV VALEN
Dio un portazo y se encerró en el baño. Yo me dejé caer como un costal de papas sobre el enorme y comodo colchón. Había sido un día agotador; el cansancio me recorría los huesos y, sin embargo, extrañamente me sentía satisfecho... incluso alegre.
Solté un largo suspiro mientras me acomodaba boca arriba, dejando que el colchón absorbiera el peso de mi cuerpo hasta que, poco a poco, logré relajarme. No entendía por qué, pero me producía una extraña satisfacción saber que Lenora se sentí