Esa tarde, mientras terminaba de atender a un cliente de la panadería, Ivania vio entrar a Jaime y sentarse, como cualquier otro cliente. Se acercó a él con una sonrisa.
—¿Qué te puedo servir? —preguntó Ivania.
Jaime también le sonrió e Ivania creyó ver que se ruborizaba.
—Hoy salí temprano y me preguntaba si te gustaría tomar algo conmigo, cuando termines el turno, por supuesto.
Además de su trabajo con la empresa de recreacionistas, Jaime estudiaba Comunicación Social y había sido en la u