Mundo ficciónIniciar sesiónLa voz de Mikhail me tomó por sorpresa. Pegue un brinco y casi tiré la canasta con fresas, pero este la tomó con una mano, evitando que tocara el piso, y me ofreció una sonrisa confiada.
No podía dejar de verlo con rencor, ese hombre era un lobo con piel de cordero. ¿Cómo podía darle la espalda a Viktor? ¿Cómo podía ambicionar su luga







