Cada palabra de Aitana se sentía como un puñal en el corazón de Dominic y se estremeció por el dolor que lo embargaba, sabiendo que aunque se había equivocado terriblemente antes y esto era un arrepentimiento que cargaría hasta el último de sus días, si la amaba con cada fibra de su ser y no planeaba retroceder, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para que ella lo perdonase y le diera una oportunidad de demostrarle cuánto la amaba.
Por lo que tomó la decisión de hacer algo que ningún Rey