En fantasmas de la noche, Dominic seguía encadenado, pero ahora con su cuerpo sangrando por todas partes, completamente adolorido y débil, tanto por el veneno que James le había estado administrando, como por las heridas que este y Julia le habían hecho y cuando la bruja entró a la habitación donde estaba encerrado para atender sus heridas para que no muriera aún por petición de James, se sorprendió por lo mal que se veía y no pudo evitar sentirse mal por él.
Porque el tan solo imaginar que e