Madison
Tenía terror de que Alec se enterara que tengo un hijo, pero no reaccionó en lo absoluto como yo esperaba. De hecho, fue bastante tierno con él. Jamás imaginé que tuviese un lado amable y bondadoso como ese.
Antes de que su abuelo se fuera, me pidió mi número de celular con la excusa de que iba a enviarme unas terapias que consiguió en sus viajes por Europa. Está convencido de que puede curar la parálisis de su nieto, siempre y cuando él se deje. “Te pongo como tarea convencerlo de que