Alec
Ver la cara pálida de Madison y sentir su mano fría como un témpano de hielo me desconcierta y me preocupa a partes iguales. No le había visto esa expresión desde hace muchos años atrás. Solo puede significar que ha sucedido algo malo.
—¿Qué… qué es lo que quieres? —pregunta con un tartamudeo.
—Mads, dime quién es, ¿qué pasa? —insisto, pero ella no parece que pueda emitir más de un par de palabras.
Se queda en silencio un par de segundos, y luego vuelve a hablar:
—No creo que pueda hacer e