Punto de vista de Elena
Dos días después de nuestra noche de chicas, entré a la oficina esperando otro día laboral normal.
Correos. Reuniones. Decisiones.
Lo de siempre.
Pero en el momento en que crucé la entrada, algo se sintió… extraño.
Al principio fue sutil.
Las conversaciones se apagaban demasiado rápido cuando yo pasaba. La gente me miraba y luego apartaba la vista.
Algo estaba mal.
La energía habitual de las mañanas se sentía diferente, como si todo el edificio estuviera conteniendo la r