Punto de vista de Elena
La luz del sol se coló por la ventana del camarote directamente a mi cara, y lo primero que pensé en cuanto abrí los ojos fue en el beso.
Solté un gemido y me giré, enterrando el rostro en la almohada.
Pero el recuerdo de la noche anterior ya estaba ahí, imposible de ignorar.
Recordé sus manos deslizándose bajo mi blusa de pijama, su boca sobre mi cuello, la forma en que jadeé cuando me atrajo más hacia él, sujetándome de las caderas.
El calor de todo aquello, la manera