La noche iba de maravilla, Carlota conoció a Noelia y no puso queja, estaba tan ocupada que no tenía tiempo para ver algo inquietante o molesto para ella, tampoco era consciente del interés de su hijo por esa joven y bella mujer.
Eso logró que no estuviese un poco tranquila, disfrutando de tanto glamour en ese lugar.
Eso sí, siendo el centro de toda la atención de Leonel. Su mirada se pasaba en cada centímetro del cuerpo de Noelia, sus pequeños movimientos que le mandaban un fuerte deseo por de