Capítulo 99 —Las últimas voluntades del patriarca
El regreso a la jungla de asfalto restableció de inmediato la gravedad de la rutina corporativa. Los portones de hierro de la mansión Lozano se cerraron tras la camioneta con un golpe seco, devolviéndolos al escenario donde cada movimiento era medido por abogados y las hienas de Wall Street permanecían al acecho. Sin embargo, la tensión ya no se traducía en distancia entre Sergio y Maribel. El frente doméstico estaba blindado.
Nada más cruzar el