Capítulo 95 —La confesión en la madrugada
El silencio de la madrugada en la mansión Lozano era absoluto, denso, roto únicamente por el crujido lejano de los pinos del jardín bajo el viento de la noche. Libres por fin de las miradas de los empleados, de los guardias de seguridad y del peso sofocante que implicaba mantener las apariencias durante el día, Sergio y Maribel se encontraban en la intimidad de la habitación principal. La inmensa estancia estaba en penumbras, iluminada solo por el respl