Capítulo 80 —El Caballo de Troya
La lluvia fina que comenzó a caer sobre Manhattan al caer la tarde no logró enfriar el ambiente caldeado del distrito financiero. Mientras los hombres que Sergio había contratado se distribuían estratégicamente por los alrededores de la propiedad de Long Island, Maribel se negaba a permanecer recluida, viendo cómo el imperio se desangraba en la Bolsa de Nueva York. Las acciones del Holding habían cerrado la jornada con una pérdida del 5.8%. Quedarse de brazos cru