Capítulo 23 —La Grieta en el Cristal
Los días en la mansión transcurrieron bajo una tregua armada, un silencio espeso que se filtraba por las rendijas de las puertas como un gas venenoso. Pedro se recuperaba con una rapidez asombrosa, moviéndose ya por los pasillos con esa curiosidad analítica que tanto perturbaba a Sergio. Sin embargo, entre Maribel y Sergio, la distancia se había vuelto un abismo físico. Solo se cruzaban en las comidas, manteniendo una cortesía gélida frente al niño y el servi