*—Callen:
No podía creer lo que estaba viendo.
Su esposo se acercó a su padre y lo saludó como si estuviera saludando a un viejo amigo. Parecía que estos ya tenían una especie de amistad establecida.
Sebastián luego fijó la vista en ella y el corazón de Callen dio un vuelco en su pecho. Se veía tan guapo con su traje hecho a su medida. Ese día tenía un aspecto más de hombre de negocios, como si hubiera ido a cerrar un trato, solo que su sonrisa cálida cambiaba la imagen fría que esté siempre da