*—Callen:
Había pasado casi una semana y su esposo estaba fuera de casa sin darle una maldita explicación.
Callen soltó un pesado suspiro mientras miraba su teléfono por enésima vez, esperando ver un mensaje o una llamada de su esposo, pero no tenía ninguna más que las habituales de Natasha.
¿Qué estaba pensando Sebastián?
No, más bien, ¿Qué estaba haciendo ella por igual?
Una parte de ella le decía que Sebastián estaba confundido por lo sucedido con su hija, ya que, su relación había provocad