Arrepentimiento 24.
Quería dormir un poco más era domingo no trabajaría hoy pero necesitaba dormir un rato, abrazó un panda de felpa que desde que era niña le acompañaba; recordaba lo sucedido la noche anterior, inconsciente acarició sus labios con la yema de sus dedos recordando como se sintió su tacto sus labios eran suaves y calidos.
Suspiró abrazando con más fuerza al peluche apegandolo más a su pecho —¡Estás enamorada como estúpida! —se reprendió—, Noa no puedes ser tan idiota y enamorarte de ese tipo. —Se