Fantasía azul23.
Logró escabullirse a un área del club restringida para los clientes. Se quedó escondido tras una pared; no debía cometer errores y abrir la puerta equivocada. La vio entrar, ya sabía dónde estaba.
Rápido siguió a la bailarina a lo que supuso era su vestidor.
Al entrar se topó con ella frente a frente. Se sorprendió al no verla sorprendida; al contrario, Azul sonrió con coquetería en cuanto lo vio.
—Eres un chico malo —dijo ella con voz traviesa—, pero como me agradas no dije nada y te dejé se