Capítulo 20
Clinton abrió la puerta principal con cuidado y precisión, estremeciéndose ante el leve crujido que aún se escapaba. La casa estaba sumida en la oscuridad, sin luces, sin movimiento, sin sonido alguno, salvo el suave tictac del reloj de pared. Era una buena señal. Todos dormían. Entró sigilosamente, cerrando la puerta tras de sí con el mayor sigilo posible, con la mente aún enredada en la inquietante conversación que acababa de tener con Meredith y Aria. Las palabras de Meredith re